El Vivero durante la Revolución Mexicana


Cuando el General Porfirio Díaz renuncia a la Presidencia el 25 de mayo de 1911 durante la Revolución, el presidente Francisco I. Madero mantuvo el apoyo al proyecto del Vivero. Sin embargo, cuando éste fue asesinado en 1913, el Vivero dejo de ser del interés para el Gobierno cuando el usurpador Victoriano Huerta subió al poder.

Incluso, en 1914, el Ingeniero Quevedo se vio obligado a abandonar el país por su desacuerdo con el régimen Huertista, justo cuando el Vivero Coyoacán era la pieza central de un sistema que producía anualmente 2.4 millones de árboles.


Francisco I. Madero con Victoriano Huerta y Harrootian durante el paso de revista a las fuerzas federales. Fuente: Fototeca Nacional del INAH.

 


Comida ofrecida a los jardineros del Vivero Coyoacán. (ca. 1920). Fuente: Lorena Martínez González. 2008. Árboles y áreas verdes urbanas de la ciudad de México y su zona metropolitana.