Propagación de árboles


El Vivero Coyoacán fue la primera reserva forestal destinada a propagar especies arbóreas y proveer de especies a los jardines públicos y privados de la capital del país. Los árboles que antes se compraban a altos costos, eran aquí reproducidos por millares, ahorrándole al gobierno grandes sumas de dinero por el concepto de importación de estos. Las primeras especies arbóreas que se aclimataron en el año de 1925 fueron alrededor de 50: cuatro variedades de eucalipto, ocho especies de acacia, dos de álamo blanco de Canadá, tamárix, sauce, casuarina, sicomoro y varias de pino.

En el Vivero se reproducían cerca de dos millones de árboles al año, los cuales eran distribuidos de manera gratuita entre particulares; fueron propagadas hasta 400 especies arbóreas, unas destinadas a las repoblaciones forestales y otras para las arboledas de alineación y ornato de la Ciudad de México. Con esta estrategia se logró en pocos años que toda la llanura del sur de la capital se cubriera de árboles. Al urbanizarse esta zona, ya contaba con adecuados jardines y arboledas de alineación. Éstas se extendieron incluso a los pedregales basálticos de Coyoacán y San Ángel y a las Lomas del poniente.


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Tarjeta postal del Vivero Coyoacán. Fuente: Compilación, Estudio y Notas de la revista México Forestal. 2007.

 

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Tarjeta postal del Vivero Coyoacán. Fuente: Fototeca Nacional del INAH.